Enfermería Intercultural

Una apuesta por la Interculturalidad en el campo de la Salud

Yo también soy ¡español, español, español!

Posted by Dr. Fernando Plaza en 18 septiembre, 2016

Hijos de inmigrantes nacidos en España forman la llamada segunda generación, bien integrada y que aporta diversidad a un país históricamente homogéneo.

Artículo de NACHO CARRETERO publicado en El País (link)

 

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Ser español ya no es lo que era. La respuesta estereotipada —blanco, católico y bajito— es cada vez menos realista. Era válida no hace tanto: España, país emigrante en casi toda su Historia reciente, albergó siempre una sociedad homogénea, poco habituada a lo diferente. Cuando lo diferente llegó, se les identificó sin rodeos: inmigrantes. Llegaron de forma masiva y en un período de tiempo mucho menor que en otros países europeos. Se asentaron, se incorporaron al mundo laboral y tuvieron hijos. Hijos españoles.

En la mayoría de países de nuestro entorno, existen ya terceras y cuartas generaciones de inmigrantes. En España el fenómeno comienza a dejarse ver. Los chicos y chicas españoles de familia inmigrante que hoy recorren la veintena, son la punta de lanza de un nuevo paisaje social, mucho más variado y diverso. Asoman ya en casi todos los segmentos y sectores de la sociedad y están poniendo patas arriba el concepto de ser español.

“Existe todavía una idea preconcebida de lo que es ser español. Y se fomenta. Ser español es ser blanco, educado, de clase media y que te guste la paella y el fútbol; que por cierto, me gustan. Pero en esa ecuación no entra ser negro”. Lo dice El Chojín, rapero, de Torrejón de Ardoz (Madrid), hijo de guineanos. Y negro.

Héctor Cebolla, profesor de Estructura Social de la UNED y especialista en la materia, matiza: “Existen dos Españas en este asunto: una sería la de los mayores de 60 años, a quien les cuesta ver a los hijos de inmigrantes como españoles y otra la de menores de 40, quienes lo ven con mayor normalidad”. Y Alejandro Portes, catedrático en Sociología en la universidad de Princeton y coautor de la Investigación Longitudinal sobre la Segunda Generación en España, concluye: “La sociedad española es relajada. No hay unos criterios muy fuertes de cómo ser español”.

Hacia un paisaje diverso

Según el estudio realizado por Alejandro Portes y llevado a cabo por el Instituto Ortega y Gasset, el 80% de los hijos de inmigrantes nacidos en España se sienten españoles. Un porcentaje muy elevado si lo comparamos con, por ejemplo, el 6% que se da en Estados Unidos, también según el catedrático Portes. “Es importante que se sientan integrados y es esencial que el resto de la sociedad española los perciba como españoles, porque eso puede definir lo que van a ser”, explica el sociólogo Héctor Cebolla. “Un porcentaje alto de sentimiento de pertenencia -retoma el profesor Portes- previene desafecciones que pueden empujar a estos jóvenes a unirse en comunidades cerradas, muchas veces de espaldas a la sociedad, como ocurre con las pandillas en Estados Unidos o guetos en Francia”.

No existen datos exactos de cuántos hijos de inmigrantes nacidos en España hay actualmente en nuestro país. Es una cuestión delicada ya que, a todos los efectos, se trata de habitantes españoles: la estadística tendría que realizar una distinción étnica o de origen. Sí sabemos que, hoy y según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), hay en España 4,4 millones de extranjeros censados.

A partir de esto se puede hacer una aproximación: el INE señala que, durante el año 2015, nacieron en España casi 75.000 niños y niñas con al menos un padre extranjero. La inconsistencia de esta cifra es que no recoge los nacimientos de niños de padres inmigrantes con nacionalidad española. En cualquier caso, puede servir para hacernos una idea cuál es número de españoles de origen extranjero que nacen cada año. Y comprobar que la transformación de la sociedad española es un hecho.

Españoles con asterisco

“Nunca he sentido discriminación”, cuenta Yanice De Britos, madrileña de origen caboverdiano. Nos recibe en su casa de un barrio popular del sur de Madrid. Con 17 años, le queda uno para comenzar su carrera hacia la abogacía, su meta profesional. “Pero tampoco siento que me vean como una más. Sé qué debo responder cuando me preguntan de dónde soy. Siempre digo: ‘española, pero mi familia es de Cabo Verde’. Me sale solo, porque ya me sé de memoria las preguntas que me van a hacer si contesto solo ‘española”.

Le ocurre algo parecido a Laila Sherroukh, hija de marroquíes. En su caso, la suspicacia no viene por el color de su piel, sino porque usa velo. Es musulmana y estudia periodismo en la Universidad Complutense: “Una vez en clase estábamos debatiendo sobre la monarquía. El profesor era monárquico y casi todos los alumnos estábamos en contra. Yo levanté la mano y opiné en contra de la monarquía. El profesor me preguntó: ¿de dónde eres? Yo le dije: española. Y el profesor me dijo: ¿ya, pero de dónde? Eso no me gustó, así que le dije: madrileña. Y él insistía: pero tu familia, ¿de dónde viene? Al final le dije lo que quería oír, que vienen de Marruecos, y sabía que me lo preguntaba para decirme algo de la monarquía marroquí. Me dijo algo de Mohamed VI y yo pensaba, ‘¿pero a mí qué me cuentas de Mohamed VI, si yo soy española y estoy opinando sobre mi monarquía? ¡Yo no tengo ni idea de Mohamed VI!”.

Quan Zhou Wu nació en Algeciras y se crio en Málaga. Su familia es de la provincia de Zhejiang, en China. En el ático del centro de Madrid en el que vive, y hojeando orgullosa su novela gráfica ‘Gazpacho Agridulce’ (en la que trata el tema de la identidad de los hijos españoles de familias chinas) explica que “la sociedad española me ve china, no española. Me ven los ojos y ya está. Alguno hasta me dice que me nota el acento chino. ¡Pero si ni siquiera sé mandarín! Yo con mis padres hablo el dialecto de nuestra provincia. No sé hablar chino”. Y en su queja aparece marcado su acento andaluz.

El rapero Chojín, sentado en su estudio de grabación donde prepara su próximo disco, coincide: “Uno no es de donde quiere, sino de donde le colocan. Así que yo soy español con asterisco. En la sociedad española todavía no hay conciencia de ser español y no ser blanco. No me preguntan de dónde soy, me preguntan que, si soy español, por qué soy negro. Es como que algo les falla. ‘Sí, eres español, pero…”.

Laila retoma: “Allí donde voy tengo que aclarar que soy española. Alguna vez me han dicho: ‘qué bien hablas español’. Hombre, es que soy española…”.

“El primer día que salí con velo estaba emocionada. Era mi primera decisión sin tener en cuenta el qué dirán. Alguno ha llegado a decirme: ‘si te quieres poner el velo, vete a tu país’. Y yo pienso, pero si este es mi país. Si quieres me voy al Gregorio Marañón, el hospital donde nací”, cuenta Laila.

Quan, de padres chinos, se ríe al tocar el tema: “A veces me dicen ‘qué maja eres, no pareces china’. Como que soy de Algeciras. La gente es muy pesá”.

Identidad líquida

“La identidad no es un tótem inamovible. Va cambiando, se va adaptando. Pasa por distintas etapas”. Lo explica la socióloga Rosa Aparicio, coautora del estudio junto con Alejandro Portes.

En el proceso de colocar y organizar sus raíces, estos chicos y chicas suelen pasar por distintas fases que van desde la negación de sus orígenes en su edad escolar hasta el orgullo de su cultura primigenia cuando maduran.

Álex Tumailla, de familia ecuatoriana y estudiante de 19 años, cuenta que “cuando era chaval me ponía en pie y la mano en el corazón cuando hablaba el Rey en la televisión. Yo creo que era una necesidad desesperada por sentirme integrado y aceptado. Hoy me da igual. Me siento uno más en el mundo y con eso tengo suficiente”.

“Cuando era pequeña me preguntaba a mí misma qué era yo, porque en el colegio se metían conmigo, me decían ‘chinita”, dice Quan. “Durante mi infancia rechacé todo lo chino, porque solo me daba problemas: no podía hacer la comunión y tener regalos, no comía comida española, no me dejaban salir con chicos españoles… Hasta que crecí no acepté mi lado chino. Y ahora me enorgullezco de tener dos culturas”, cuenta “Los chinos de nuestra generación somos la generación banana: amarillos por fuera y blancos por dentro”.

Laila, sentada en un aula de la facultad de Periodismo de la Complutense, coincide: “Uso velo y esto es un añadido muy grande para que no te consideren española. Al verme con pañuelo, me identifican e incluye en una nacionalidad, pero mi pañuelo no representa una nacionalidad, representa una fe. Decidí ponérmelo cuando tenía 18 años y fue la decisión más dura de mi vida. Mi madre no quería que me lo pusiera, porque tenía miedo que me causara problemas, que me rechazaran por ello. Pero yo sentía que quería llevarlo. Siempre renegué de mis creencias por miedo, y cuando las acepté, me sentí plena conmigo misma”.

La cultura familiar, la relación con los padres, es un factor importante para la identidad de estos nuevos españoles. Alejandro Potes explica que “los inmigrantes árabes y chinos tienen más miedos y temores para con sus hijos: los árabes suelen mostrar temor a que sus hijos sean rechazados. Los chinos tienen un choque cultural muy fuerte, que hace que aten a los hijos en corto y suelen querer que sigan con los negocios familiares”.

“Durante toda mi vida he tenido que sacar sobresalientes —explica Quan—, si en alguna asignatura sacaba nota baja, mis padres ya me proponían dejar los estudios y trabajar en el restaurante”.

Formación brillante

Los cinco testimonios recogidos son o fueron brillantes estudiantes. Yanice, Quan, Álex, Laila y Chojín llenan y llenaron de sobresalientes sus cartillas de notas. “Mi padre me repetía: tienes que estudiar más y mejor para llegar al mismo sitio que tus compañeros”, recuerda Chojín. “En realidad lo que me venía a decir es que estudiara como un blanco, para poder ser un español normal”.

La, en general, excelente formación de los hijos de inmigrantes señala que su adaptación escolar en España ha sido buena y predice que en pocos años ocuparán puestos cualificados. “Dentro de 10 o 15 años el paisaje social y laboral en España será distinto por completo”, explica Alejandro Portes. “Porque estos chicos se están formando y lo están haciendo muy bien. Y enseguida van a acceder a puestos cualificados. Pronto va a haber muchos trabajadores cualificados de diversos orígenes”.

“La buena noticia, aunque parezca una paradoja, es que los datos señalan que los estudiantes hijos de inmigrantes están teniendo éxitos y fracasos en la misma medida que los autóctonos. Es decir, sufren desigualdades, pero no por el hecho de ser hijos de extranjeros, sino porque se han incorporado a una sociedad que ya las padecía. Esto nos muestra que ya forman parte de nuestra sociedad con normalidad”, explica Héctor Cebolla.

La metamorfosis del concepto español está cerca de completarse. Pronto habrá abogados, profesores, policías o diputados chinos, musulmanes, negros y latinos. Todos ellos, claro, españoles. Los nuevos españoles.

 

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Dar esperanza a más de 80 Millones de personas refugiadas @Rio2016

Posted by Dr. Fernando Plaza en 17 agosto, 2016

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Aprovechate, vive la #interculturalidad. La importancia de viajar.

Posted by Dr. Fernando Plaza en 8 julio, 2016

El verano invita a viajar, aprovéchalo. Desde luego que viajar nos ofrece la gran experiencia que nos va a hacer ser más competentes interculturalmente, no solo porque podemos acercarnos a otras culturas y conocerlas sino porque vivir en nuestra piel ser el extranjero, sufrir la barrera idiomática, la experiencia de no conocer el cómo se hace, estar en un país extraño, sentirnos minoría,… nos va a ayudar a aprender a vivir en la diferencia, va a conseguir que abramos nuestra mente y que nos resulte más fácil ponernos en el lugar del extranjero, el inmigrante y entenderlo mejor.

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Viajar con mirada intercultural.

Viajar es un modo de aprender, o una oportunidad para aprender, que debemos aprovechar porque el ver pueblos, geografías, costumbres; topar con gentes que tienen otro modo de ver y entender las cosas y el mundo, otros modos de relacionarse, debiera ayudarnos a desprendernos de esa mirada occidental, muchas veces juzgadora y poco entendedora de lo otro, de lo diferente a nosotros. Muchas veces vamos a otros lugares y los juzgamos, sin pensarlo dos veces, de modo prepotente, despreciativo. Sin darnos cuenta lanzamos opiniones, en principio inocentes, que destilan el modo en cómo los vemos, el cómo los catalogamos.

Los pueblos, las culturas, aparte de por su desarrollo material deben ser apreciados por la riqueza de sus relaciones, tanto entre las personas como con el medio; en la sabiduría que emana de esas relaciones; en qué modo han sabido sintonizar con la naturaleza para extraer de ella lo justo y no menospreciarla y acabar con ella; cómo han aprovechado los recursos para un desarrollo equilibrado. Si lo analizásemos así, nos maravillarían pueblos a los que se les clasifica como subdesarrollados y nosotros, quizás, no saldríamos muy bien parados. (…)

Lo mismo si nosotros vamos a otras tierras de España, Europa o cualquier otro lugar del mundo. Los ojos bien abiertos, pero no sólo: curiosidad, ganas de entender y comprender por qué así. Todos los pueblos han sido portadores de gran sabiduría para adaptarse al medio y para sobrevivir en él han adoptado las tecnologías y costumbres más útiles en el momento y lugar. Hay que preguntar a los habitantes de la región, o hacerse con información para sacarle jugo al viaje y aumentar nuestra comprensión de las gentes de este planeta. Si lo hacemos así, volveremos más sabios de nuestras vacaciones.” Texto extraido del Blog de Interculturalidad del IES Mungia BHI de Bizkaia

Encontré este texto de forma casual, en un blog dedicado exclusivamente a la interculturalidad de un instituto de secundaria vasco -muy bueno el blog por cierto y muy recomendable que le echéis un vistazo- lo reproduzco literalmente porque expresa parte de lo que quería resaltar de la importancia de viajar para ayudarnos a ser más competentes interculturalmente a través del conocimiento de otros lugares y otras gentes. En el mundo de la empresa ya desde hace tiempo recomiendan a quienes se quieran dedicar al comercio internacional o pretenda trabajar en empresas transnacionales que incluyan en su formación estancias en otros países y que aprovechen cualquier ocasión para viajar y conocer otras culturas.

Las universidades europeas también reconocen los beneficios de la movilidad por universidades de países distintos al propio para el alumnado y promueven y fomentan que se cursen partes de la carrera en otros países europeos que van de periodos de tres a doce meses de duración con el Programa de becas Erasmus, entre los objetivos de este Programa está el de “contribuir a la creación de una comunidad de jóvenes y futuros profesionales bien cualificados, con mentes abiertas y experiencia internacional.” En el ámbito de la Formación Profesional existe otro programa con el mismo objetivo; el programa Erasmus +.

¿Vale cualquier tipo de viaje?

Son preferibles aquellos viajes en los que se provoque más el contacto con personas del lugar, en los que tengamos que enfrentarnos a buscar soluciones a situaciones cotidianas como entender la carta de un restaurante o buscar un transporte para desplazarnos.

Recuerdo un viaje a Egipto que hice junto con una veintena de compañeras y compañeros de promoción, era el típico viaje de ocho días todo incluido con tour por varias ciudades egipcias y crucero de cuatro días por el Nilo ¿os suena?, estoy seguro que exactamente el mismo viaje lo han hecho decenas de miles de personas, miles de personas que habremos comido la misma comida adaptada al paladar occidental y comprado los souvenirs en los mismos bazares pactados por el guía. El balance del viaje en cuanto a nuevos contactos fue que solo conocí a tres personas ajenas al grupo; una pareja de recién casados de Valencia y el guía que nos acompañó todo el viaje, por cierto, el único egipcio con el que entablé una conversación. Vi Egipto como si de un escenario de película fuera y muy poco del Egipto real.

Desde luego que quedé escarmentado para no repetir. Evidentemente éste no es el tipo de viaje más indicado para conseguir nuestro objetivo de mejorar nuestras habilidades interculturales.

Después de esta experiencia no es que haya hecho demasiados viajes, no me considero un Phileas Fogg, el protagonista de la novela de Verne La vuelta al mundo en ochenta días, pero si he hecho algunos viajes “de otro tipo” en los que he conseguido encontrar personas con las que conversar sobre cómo es la vida en esos lugares y he vivido experiencias, algunas de ellas complicadas, que me han hecho replantearme ideas sobre mí mismo y el lugar donde vivo. Para analizar mejor cada viaje me ha ayudado mucho escribir un diario en el que contar lo que hacía cada día, conversaciones que considerara interesantes, situaciones que hubiera vivido, cómo me sentía,… Es la mejor manera de alargar el viaje una vez que ha terminado, cuando releo esos diarios años después vuelvo a vivir esas experiencias.

Recuerdos de algunos viajes:

A Noruega en furgoneta (Madrid-Cabo Norte).

Fueron 18.000 kilómetros en quince días. Lo único seguro que teníamos era el vehículo, el itinerario y algunas provisiones, el resto se iba planteando y solucionando sobre la marcha, lo que nos obligaba a tener que hablar con los noruegos, por cierto, gente muy hospitalaria.

Tuvimos que ingeniárnoslas para solucionar bastantes imprevistos, algunos de cierta envergadura, como la reparación de la furgoneta tras un pequeño accidente; nos quedamos sin vehículo cinco días y tuvimos otro de sustitución con el que también hubo un percance nada más comenzar. Llenamos el depósito con gasóleo cuando era de gasolina; supusimos que como lo común en España es que las furgonetas sean diésel en Noruega sería igual, gran error; Noruega es productor de petróleo y casi no se utilizan vehículos diésel. Fue la primera gran lección: Nunca supongas que en otro país se hacen las cosas de una determinada manera porque en el tuyo sea lo habitual.

En este caso, nuestro mal inglés nos hizo que no nos comunicáramos adecuadamente. Afortunadamente, llevábamos dinero para poder salvar estos contratiempos. Cuantas personas extranjeras no viven en nuestras ciudades y no saben “cómo se hacen las cosas” o cometen errores por desconocimiento.

Fue curioso descubrir que había muchos noruegos que chapurreaban el castellano porque pasaban sus vacaciones en Mallorca. También recuerdo la conversación que mantuvimos con una mujer que vivió en Barcelona, hablando de que trabajamos en la sanidad nos explicó que empresas de sanidad privada habían intentado asentarse en Noruega años atrás pero que habían fracasado porque no podían competir en calidad con la sanidad pública noruega y casi nadie se aseguraba con ellas (igual que en España donde gobierno tras gobierno parece que disminuyeran la calidad de lo público para abrir paso al sector privado).

A Chiapas (México).

A la región de Chiapas, en el sur de México, he viajado en dos ocasiones, en torno a mes y medio cada vez. Son viajes que he hecho solo. La experiencia de viajar solo es muy recomendable porque, a la vez que te encuentras con todas esas situaciones de incertidumbre que te obligan a que seas tú quien vaya tomando las mejores decisiones para solucionarlas, tienes que hacer frente a la soledad, que te posibilita reflexionar más profundamente sobre lo que estás viviendo y tus sensaciones y hace que la experiencia sea más intensa. Todas mis experiencias de viaje sólo han sido muy buenas, aun cuando he vivido situaciones de tensión, también de peligro, pero en todas ellas el balance final ha sido positivo. A Chiapas viajé en 1996 y 1998, a través de organizaciones de apoyo al movimiento zapatista, el EZLN.

En el 96 para participar el I Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, tras el cual tuve la posibilidad de quedarme en comunidades indígenas como escudo humano para prevenir la entrada del ejército mexicano, en el 98 mi único objetivo fue el de volver a las comunidades indígenas y al campo de desplazados de Polhó.

Poder respirar su forma de ver el mundo, su manera de organizarse, cómo siembran la tierra, cómo resuelven sus conflictos, cómo toman sus decisiones, cómo viven el tiempo, toda esa espiritualidad que les une al medio en el que viven –al duro medio en el que viven- del que se sienten parte, el sentido de comunidad y fraternidad con los vecinos, con los próximos, el apoyo mutuo,… esas vivencias que no se olvidan y que te marcan.

Recuerdo que cada vez que venía de Chiapas mi madre me decía que volvía “como muy espiritual”. Y es que siempre que se comparte, se convive con personas muy diferentes a uno le hace reflexionar sobre quién eres, sobre tus valores, descubrir que no son los únicos valores posibles, tampoco los mejores, que lo que para ti tiene valor en otros lugares no vale nada y de repente ser capaz, aunque sea durante algún tiempo, de releer -contrastar- tu realidad cotidiana con lo que has vivido días, meses atrás.

Referente al sentimiento fraternal en las relaciones humanas que me traje de estos viajes trascribo un fragmento de mi diario de aquellos viajes.

Me llama mucho la atención el respeto y la confianza que se tienen, no he visto discutir a nadie y mucho menos pelear, se gastan bromas entre personas de distintas edades, el trato es muy familiar. Parece no existir el sentido del ridículo, de repente ves a un hombre con un yoyó o a otro jugando a las canicas con un niño. Se ríen de su sombra.

Si la presión y las condiciones tan duras a las que están sometidos las tuviéramos nosotros, si hubiéramos perdido todo y estuviéramos amenazados por el ejército como ellos no lo podríamos aguantar. Creo que ellos se “adaptan” y lo consiguen por la unión que tienen, la confianza en la organización, el convencimiento de que todo este dolor merece la pena y su propia identidad indígena, su pasado de sufrimiento y penuria.

(Campo de desplazados de Polhó, 17/05/1998)

Como enfermero me interesaba cómo solucionaban sus problemas de salud o los partos en un lugar tan aislado, esta es una parte de mi diario de viaje sobre estos temas:

Ya he hablado con Doña Martita, una de las dos parteras de la comunidad (también se desplazan a otras). Desde que se sabe que la mujer está embarazada ella la ve cada mes y va tanteando como está el feto, aquí las mujeres continúan con sus trabajos como cargar agua y leña, cocinar,… “Tienen que cargar diariamente con mucho peso y el niño se puede voltear”, me dice, cuando nota que el niño está mal colocado palpando a la madre la ponen de rodillas con las manos apoyadas en el suelo de manera que la barriga cuelgue, así es más fácil moverlo, poco a poco lo colocan bien. Para saber que el feto está bien oyen el corazón directamente pegando la oreja a la barriga (no tienen otra cosa). Cuando llega el momento del parto preparan ropa limpia y agua tibia con un poco de alcohol. La mujer se coloca en cuclillas, pasan una cuerda por encima de una de las vigas del techo para que la parturienta se agarre, la partera detrás. Cuando sale la criatura la agarran desde atrás y no cortan el cordón hasta que no expulsa completamente la placenta, después cortan el cordón con unas tijeras o un cuchillo desinfectado. Al recién nacido se le agarra por los pies y se le dan unos golpecitos en la espalda, después le aspiran por la boca con una perilla, se le lava con el agua con alcohol, se le viste y se le da té de manzanilla para limpiar el estómago. La madre se acuesta, estará acostada el tiempo que necesite, mientras tanto las otras mujeres de la comunidad se ocuparan de sus hijos y de sus tareas. La partera continuará curando el ombligo del niño hasta que se caiga.

Hay una tradición que es la de colgar el cordón umbilical cuando se cae en alto para que el niño sea inteligente y sea capaz de trepar donde quiera.

Parece ser que no se pierden demasiados niños por aquí, eso sí, prácticamente todos los que hay están completamente sanos. La episiotomía por supuesto que no se hace, toman todo el tiempo que sea necesario para el parto, no hay prisa. A la madre al día siguiente al parto se le da una infusión de ruda (una hierba antiinflamatoria), canela y hierbabuena para “que se recomponga la matriz”, a algunas se las faja.

En esta comunidad también hay un huesero que se ocupa de recomponer los huesos cuando se rompen y vendarlos. El método tradicional de una huesera tojolabal es el siguiente; primero “jala” el brazo y lo recompone, le da con alcohol, lo cubre con hojas de higuera y lo venda, después pasa un gallo negro por encima para que el mal pase al gallo, el paciente tendrá que cuidar al gallo hasta que se le cure el brazo.

Aunque se está perdiendo, aún queda mucha confianza en los métodos tradicionales de curación, en los remedios para curar “el espanto”, “el mal de ojo” o el “asareo” (cuando una persona se ha avergonzado mucho, se manifiesta con dolor de bombeo en el ombligo, mareo y sudor frio).

Cura del asareo; se hace una mezcla con agua, alcohol y sal, se le sopla sobre la cara haciendo como una especie de lluvia fina y es suficiente.

(Comunidad de San José del Rio, 4/05/1998)

A Daoar Ait Hitcham (montañas del Rif, Marruecos)

Una experiencia dura e intensa fue mi viaje a Alhucemas, en el norte de Marruecos, tras el terremoto de 2004.

A través de amigos que participan en organizaciones sociales que trabajan con otras del norte de Marruecos (feministas, sindicalistas, en defensa de los Derechos Humanos) supe que necesitaban personal sanitario que pudiera desplazarse hasta zonas de las montañas donde el gobierno marroquí no había querido enviar ayuda pasados ya cuatro días del terremoto. No me lo pensé, hablé con la dirección de enfermería de mi hospital y tramité el permiso, también me permitieron que preparara el material que necesitara. Fue un viaje bastante caótico porque no iba con una ONG del campo de la salud, mi contacto era la Asociación pro Derechos Humanos, APDH, de Alhucemas y no sabía dónde iría ni qué haría cuando llegara.

Todo fue muy rápido, cuando llegué a la sede de la APDH en Alhucemas, estaban totalmente desbordados intentando organizar el material que les había llegado, me presenté a Milouda y Zhora y me puse a su disposición. Tenían una pizarra con los nombres de las zonas y las necesidades de cada zona (no estaban lejos de la ciudad pero a ninguna de ellas había llegado la ayuda del gobierno marroquí), en seguida me dijeron que tenía que ir con el material que tuviera a una zona de montaña. No sé si no me enteré o no se explicaron bien pero subí a un coche dejando mi mochila con la ropa, pensé que volvía el mismo día, suerte que en los bolsillos llevaba el gorro y los guantes de lana.

(Daouar Ait Hitchan, 29/02/2004)

Pasé diez días visitando aldeas de las montañas, a los cinco días me hicieron llegar mis cosas. Dormía en la casa de Ibrahim, que a la vez de guía me hacía de intérprete, cada mañana salíamos a pie a varias aldeas afectadas de la zona.

El paisaje es inquietantemente parecido a los Campos de Nijar o al Parque Natural del Cabo de Gata; terreno árido con pitas, chumberas y matorral, viendo la miseria que hay aquí me planteo lo circunstancial de haber nacido en una u otra orilla del Mediterráneo, la diferencia entre nacer en la Frontera Sur de Europa o en la Frontera Norte de África.

(Daouar Ait Hitchan, 2/03/2004)

Fue mi segundo viaje a Marruecos pero el primero en el que me metía de cabeza en una zona en la que yo era el único extranjero, recuerdo aquellos días como días de mucho cansancio, días difíciles ya que me moví por una zona rural muy pobre donde el terremoto se cebó con sus gentes y sus artesanas casas de adobe. A pesar de ello, me traje a Almería el recuerdo de la hospitalidad de quien ofrece lo poco que tiene, de su agradecimiento por mi presencia. Realmente yo obtuve más de lo que di.

El ritual se repite en cada aldea, tras atender a los heridos y hablar con la gente me ofrecen un té (qué bien sienta con el frio que hace), hay quien quiere darme huevos, espárragos, guisantes,… es lo único que tienen y necesitan agradecer que esté aquí. Me siento abrumado.

(Daouar Ait Hitchan, 5/03/2004)

Sin duda alguna la posibilidad de trabajar en ayuda humanitaria, cooperación o la de participar como voluntario en una ONG es una gran oportunidad para conocer otras realidades, para acercarnos a la vida de personas y colectivos que tal vez tengamos que atender en el hospital o en la escuela. Es muy recomendable para mejorar nuestras habilidades interculturales, pero sobre todo para crecer como personas.

De estancia en la Universidad de Alberta (Edmonton, Canadá).

Fue una osadía por mi parte; atreverme a hacer una estancia posdoctoral en Canadá y sólo. En esta ocasión, como en tantas otras, mi falta de información que jugó una mala pasada. Suponía que, como lengua cooficial, todo el mundo hablaría francés además de inglés con lo que pensé que mi nivel de francés compensaría mi pobre inglés. Lo cierto es que en Canadá solo hablan francés en Québec, en el resto del país, a pesar de estudiarse en la escuela prácticamente nadie lo conoce. Esta falta de dominio del idioma me trajo algunas complicaciones.

Transcribo parte de mi diario de viaje sobre una de estas situaciones:

Edmonton es una ciudad muy extensa, todo está muy lejos y desde mi casa hasta la universidad tengo que tomar un autobús y un tren. Hoy he aprovechado para conocer la zona de Jasper Street, la vuelta a casa ha sido un espectáculo, tenía que tomar un tren (eso fue fácil) y un bus (eso ya es otra cosa), aquí el mapa de las líneas de bus no marcan las paradas sino sitios destacados por los que pasan, así que no se saben cuantas paradas te faltan para llegar a tu destino o si vas en la dirección correcta, además, hay líneas que dejan de funcionar antes que otras.

Primer problema; tras esperar 40 minutos mi bus he creído que ya no pasaba y he tomado otro con el que tenía que hacer trasbordo.

Segundo problema; cuando he hecho el trasbordo lo he cogido en dirección contraria con lo que cada vez estaba más lejos de casa, así que me he bajado y lo he tomado en la otra dirección.

Tercer problema; al llegar a la zona de trasbordo veo pasar el bus que pensé que ya no pasaba… un lío.

Cuarto problema; intento hacer que la conductora del bus me indique si ya voy en buena dirección y donde tengo que parar, más o menos lo entiendo, me he bajado una parada antes por error.

Resultado; por no saber bien como funcionan los autobuses y no entender bien el inglés he tardado casi tres horas en llegar a casa. Estoy helado.

(Edmonton, 2/10/2009)

El balance del viaje, a pesar de varias situaciones parecidas a ésta que me pasaron, fue muy positivo, dejando a un lado la parte académica, la experiencia fue muy interesante.

Para mí está siendo un reto, cada vez que tengo que hablar con alguien o escuchar a alguien… esa sensación de ser el extranjero, el extraño, el que no se puede comunicar, es ponerse en el lugar del otro, en el lugar del que está en España y no conoce la lengua. Está siendo muy difícil pero por este aspecto me alegro porque estoy consiguiendo salir con un aprobado. Es bueno estar en el otro lado, sentir cómo se vive en el otro lado.

(Edmonton, 14/10/2009)

También fue interesantísimo pasar un mes en un país donde se valora la diversidad cultural como un potencial, donde la multiculturalidad se vive desde la interculturalidad, del respeto cultural y el intercambio. 

Desde luego que viajar nos ofrece la gran experiencia que nos va a hacer ser más competentes interculturalmente, no solo porque podamos acercarnos a otras culturas y conocerlas sino porque vivir en nuestra piel ser el extranjero, sufrir la barrera idiomática, la experiencia de no conocer el cómo se hace, estar en un país extraño, sentirnos minoría,… nos va a ayudar a aprender a vivir en la diferencia, va a conseguir que abramos nuestra mente y que nos resulte más fácil ponernos en el lugar del extranjero, el inmigrante y entenderlo mejor.

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3 multas de 250€ por reclamar #DerechoAAsilo y #NoALaGuerra @DJusticiAlmeria

Posted by Dr. Fernando Plaza en 3 julio, 2016

Dentro de la Campaña de sensibilización y denuncia del abandono y el olvido que están sufriendo cientos de miles de personas refugiadas por la Unión Europea, miembros de la Plataforma por los Derechos y la Justicia Social llevamos a cabo varias pintadas con plantilla con los mensajes DERECHO A ASILO y NO A LA GUERRA. El 19 de mayo la policía municipal identificó a tres personas como autores de los grafitis (yo soy una de ellas), a cada una se nos ha multado con 250€ en aplicación de la Ley Mordaza.
El próximo martes a las 12h hemos quedado para ir a pagarlas, NO ESTAMOS CONVOCANDO NINGUNA CONCENTRACIÓN, solo os informamos por si quereis acompañarnos.

EVENTO EN FACEBOOK
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No se denuncia pintar en una pared abandonada y anteriormente pintorrejeada, NO, no es eso. Lo que realmente se está denunciando es su mensaje, se denuncia que las personas nos manifestemos abiertamente en contra de una UE (con el apoyo del Gobierno español) que vulnera los derechos de las personas dejándolas morir en esa fosa común llamada Mar Mediterráneo. Esa es la realidad, una Ley que amordaza y un pueblo que se une.

POR MUCHAS MULTAS, POR MUCHA REPRESIÓN SEGUIREMOS DEFENDIENDO LOS DERECHOS Y LA JUSTICIA SOCIAL.

 

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#RefugioXNarices por el #DerechoAAsilo #RefugioXNaricesAlmeria @DJusticiAlmeria

Posted by Dr. Fernando Plaza en 8 junio, 2016

Por el Derecho a Asilo, un “selfie” con nariz de payaso

Ante el inmovilismo de las autoridades europeas, un grupo de estudiantes de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Complutense de Madrid, han iniciado este movimiento solidario #‎RefugioXNarices y #‎MandaNaricesPorLosRefugiados para cooperar con la dramática situación de crisis humanitaria a la que estamos asistiendo en Europa.

La Plataforma por los Derechos y la Justicia Social en Almería se ha sumado a esta iniciativa que, además de su carácter de cooperación y solidaridad, presenta una funcionalidad reivindicativa política en la que se exige el Derecho a Asilo tal como se contempla en la legislación estatal como internacional. Asimismo la Plataforma condena la reiterada vulneración de Derechos Humanos en los países de conflicto, en sus fronteras y, especialmente en los países de entrada europeas cuyas instituciones no sólo miran a otro lado sino que construyen muros de sangre y facilitan Acuerdos de la Vergüenza como el pacto reciente entre la UE y Turquía.

Hasta que las instituciones decidan abrir sus brazos, el objetivo de movimientos como la Plataforma por los Derechos y la Justicia Social de Almería, seguirá centrándose en el apoyo incansable a la protección de las necesidades más básicas de las personas que han tenido que huir de sus hogares a la vez que continuará auto-organizándose para seguir exigiendo que las instituciones cumplan la legislación vigente en cuanto a Derechos Humanos.

Un gesto de reivindicación política, una nariz de payaso, una sonrisa y un selfie […] todo por el Derecho a Asilo.

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Estos son los encuentros ‪#‎RefugioXNaricesAlmeria‬

¡Nos vemos pronto!
– El 10/06/2016 desde las 21:00h en La Oficina.

– El 11/06/2016 desde las 11:00h en el Mirador del Paseo Marítimo en Almería (Zapillo).
– El 11/06/2016 desde las 18:30h en el acto de Unidxs Podemos en la Plaza Cervantes, El Ejido.
– El 12/06/2016 desde las 11:00h en el Mirador del Paseo Marítimo en Almería (Zapillo).
– El 16/06/2016 desde las 11:00h en la Universidad de Almería (entre la Facultad de Humanidades y el Aulario III).

Sigue las convocatorias a través de Facebook pichando en el Link del EVENTO.

Si una organización o persona quiere colaborar en la Campaña, que no dude en ponerse en contacto con la Plataforma a traves del correo derechos.justicia.social@gmail.com

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Guía para combatir los principales mitos que alimentan la #islamofobia

Posted by Dr. Fernando Plaza en 6 junio, 2016

Insultos, amenazas, grafitis, ataques verbales, violencia física, ciberodio, desprecio, rumores, intolerancia… Son las diferentes formas bajo las que se expresa la islamofobia. Cuando los atentados del Daesh llegan a suelo europeo, como París o Bruselas, aumenta esta forma de racismo sobre esta población. Tienen que soportar constantes ataques que, de forma interesada, se distribuyen cada vez más, sobre todo por las redes sociales.

Para David Karvala, coordinador del libro Combatir la islamofobia, una guía antirracista, el origen de esta corriente parte de una premisa histórica: “Por un lado, el fracaso de la izquierda tradicional en esa región dejó un vacío que ocuparon movimientos inspirados en el islam. Éstos son muy diversos, pero la izquierda no ha sabido entenderlos, ni reaccionar de manera sensata”.

Según Karvala, la caída del muro de Berlín, de la URSS, y el declive de la izquierda tradicional hicieron que la oposición al imperialismo en Oriente Medio se expresase cada vez más en términos del islam político. “Así que a partir de los años 90, la derecha y los Estados de Occidente empezaron a responder ante esta oposición con discursos islamófobos. En una muestra de hipocresía, la derecha adoptó los argumentos de la izquierda islamófoba, como la defensa de las mujeres o de la laicidad”, relata el autor.

Por eso, con este libro y con la campaña Stop Islamofobia pretenden frenar estos actos y, además, mediar y solucionar los problemas sociales que se generan. Desde otros colectivos y asociaciones o desde el mundo docente también se intenta atajar cada día el crecimiento de esta hostilidad hacia el islam. Cuatro especialistas responden a algunos de los mitos o ideas falsas que más circulan entre quienes potencian la islamofobia, para contrarrestar los prejuicios, los estigmas y las creencias erróneas que generan.

Mito 1: “El hiyab va en contra de la mujer y muestra una falta de integración en la sociedad occidental”

Estudiantes de la Universidad de El Cairo durante una protesta. REUTERS

“En el informe de la Plataforma Ciudadana contra la Islamofobia de 2015, se apunta que lamayoría de las víctimas de islamofobia son las mujeres porque son las más visibles, sobre todo aquellas que llevan el hiyab. Ocurre por igual en España, Francia y Bélgica. En Francia llega al 80% de los casos, y la mayoría de los agresores son hombres.

Respeto al hiyab hay que contextualizar en este tema. Cualquiera puede decidir llevar velo, minifalda o escote dentro de la libertad de imagen. Si el Estado determina imponer una determinada vestimenta, todas las feministas deberíamos unirnos. No en el falso debate de la prenda a favor o en contra, sino en el hecho de que el Estado legisle sobre las mujeres.

Si legislamos sobre las vestimentas, hagamos un amplio debate con todas las feministas y cuestionemos el uso del tacón, la cirugía estética, faldas en las azafatas… Algunas usan el velo por moda, otras porque sus amigas van así y así se identifican, otras porque en su ambiente es un signo de que buscan pareja… Muchas veces son claves culturales y sociales, y no pasa siempre por la religión.

Y es absurdo relacionar este tema con la integración. ¿Un trozo de tela significa estar más integrado? Nosotros también tenemos cánones, como no ir desnudos. Llevar sombreros o gorras es legal. ¿Existe imposición por parte de algunos hombres musulmanes para que ellas se vistan de una manera? Sí, igual que hay parejas de hombres no musulmanes en España que no quieren que su pareja lleve tacón o minifalda, porque son posesivos y celosos. ¿Tiene que ver con la religión? No tiene nada que ver con la religión y sí con las realidades machistas, que eso es común a la mayoría de las culturas”.

Natalia Andújar. Profesora en la Escuela Halal y vicepresidenta de Junta Islámica

Mito 2: “Los musulmanes abusan de nuestro sistema y no se integran en nuestra sociedad”

Turistas musulmanes en una terraza de la Plaza Mayor de Madrid en una imagen de archivo. EFE

Turistas musulmanes en una terraza de la Plaza Mayor de Madrid en una imagen de archivo. EFE

“Arcadi Oliveres, como economista, deja bien claro en una de sus conferencias lo que aportan los inmigrantes y lo que se gastan, y el balance hasta ahora es a favor del inmigrante. La mayoría de los que vienen son jóvenes y fuertes y van muy poco al hospital. Muchos trabajan cuidando a personas mayores o a la infancia española.

En cuanto a los refugiados, no se explica quién está detrás de esos conflictos ni quien está armando a los grupos que se están enfrentando. España también tiene que recordar su pasado. Gracias a la acogida recibida en otros lugares del mundo, mucha población encontró refugio. Nuestros abuelos y padres nos explicaron muchas historias sobre la gente española que se instaló en Marruecos o Argelia y como llegaban agotados, hambrientos y con ropa hecha de trapos cuando huyeron de la Guerra Civil, Franco y su miseria.

La islamofobia aumenta porque la gente está muy desinformada. A unos cuantos les interesa que haya crispación para llevar a cabo sus políticas en un ambiente de miedo

Sobre la integración… te integras donde te sientes bien valorado. Un trabajador en una empresa no puede sentirse bien y dar lo mejor de él si el jefe o los compañeros le machacan en cada momento. Aguantará porque no tiene remedio, pero difícilmente se puede hablar de integración. Otro tema es la ley de extranjería y sus injusticias. Para renovar la residencia tienes que acreditar una vivienda digna y cotización, con lo que supone durante este periodo de crisis económica. Si estás cobrando el paro no puedes visitar a tus familiares a Marruecos. Si cobras la ayuda, aún peor. Hay personas que no han podido asistir a la defunción de sus padres ni al nacimiento de sus hijos.

La islamofobia aumenta porque la gente está muy desinformada. A unos cuantos les interesa que haya crispación para llevar a cabo sus políticas en un ambiente de miedo. Creo que la mayoría de nosotros diferenciamos entre la gente normal de la calle, nuestros vecinos del barrio, que nos conocen, nos tratan y nos hacemos amigos. Esos son los que nos hacen estimar el país. Muchísimos de nosotros trabajamos y cotizamos. Lo que recibimos a cambio es un derecho ya pagado con nuestros impuestos, porque contribuimos”.

Fatiha El Mousali Samadi, Miembro de UCFR

Mito 3: “Todos los islamistas son unos terroristas”

Activistas de varias organizaciones paraguas de mezquitas y musulmanes se congregan para mostrar su apoyo a las víctimas de los atentados de Bruselas en el Dam, Amsterdam. EFE

Activistas de varias organizaciones paraguas de mezquitas y musulmanes se congregaron para mostrar su apoyo a las víctimas de los atentados de Bruselas en el Dam, Amsterdam. EFE

“El Daesh o Estado Islámico es una organización que utiliza la fuerza armada, la violencia y el terror para imponer su proyecto de sociedad totalitaria a las poblaciones bajo su dominio. Grupos con propósitos y métodos parecidos, desgraciadamente, han existido a lo largo de la historia de la humanidad en sociedades y contextos donde la religión predominante no era precisamente la musulmana.

A menudo son los propios Estados los que practican la violencia y el terror para imponerse. El recurso a la fuerza, la violencia y el terror, tanto por parte de grupos armados como de estados, se ha dado tanto en sociedades donde impera el cristianismo como incluso en nombre de proyectos políticos totalitarios laicos. Pero a nadie se le ocurre decir que la violencia, el terror y la barbarie son inherentes tanto el cristianismo como al laicismo. Entonces, ¿por qué se sigue repitiendo hasta la saciedad el binomio “Islam=Terrorismo”? Dando por hecho que la violencia es intrínseca al Islam, como no lo es en ninguna otra religión. Pero, además, obviando que la gran mayoría de las víctimas (de lo que se llama, sin demasiado criterio, “terrorismo yihadista”), ¡son musulmanas!

Por eso es tan importante explicar cómo se origina, se desarrolla y se expande el “Daesh” desde Iraq hacia Siria en los últimos diez años. Y cómo a pesar de una pátina o envoltorio religioso con el cual intentan dotarse de cierta legitimidad o justificarse, nada tienen que ver con el islam ni con la gran mayoría de musulmanes del mundo.

Explicaciones sobre éste fenómeno u otros similares hay que buscarlas en razones históricas, sociales, políticas o económicas. Por ese camino no sólo no vamos a conseguir hacer “desaparecer el problema”, sino todo lo contrario. Lo único que se consigue es fomentar el miedo, el odio, la estigmatización y discriminación de una parte importante de la población a causa de una cultura, aspecto u opción religiosa. A la vez que sirve de pretexto para imponer nuevas medidas de seguridad y políticas que persiguen el retroceso en todo tipo de derechos y libertades individuales y colectivas que nos afectan a todos”.

Meritxell Bragulat, miembro de Sodepau

Mito 4: “En las mezquitas sólo hay radicales que fomentan el terrorismo y el Corán sólo incita al odio”

Un grupo de musulmanes reza en la mezquita de la M-30 de Madrid. EFE

Un grupo de musulmanes reza en la mezquita de la M-30 de Madrid. EFE

“Las mezquitas son centros de cultos inscritos en el registro de entidades religiosas del Ministerio del Interior. Cada mezquita tiene su propia personalidad que depende de quiénes la componen y la corriente del Islam que siguen, que suele estar condicionado a la corriente del país de origen. Las diferencias suelen ser por escuela jurídica (madhhab) que define si el centro de culto es sunnita o chiíta o por el hecho de que los fieles están adscritos a una cofradía espiritual (sufismo), e incluso a veces el centro de culto es mixto y une a personas de diferentes procedencias y corrientes del Islam.

El terrorismo es una actividad delictiva que requiere de una organización que actúe bajo el más absoluto secreto y discreción, y ahí la mezquita no es el lugar idóneo para ello.

Existe la misma posibilidad de encontrar extremistas en un centro de culto, como delincuentes en un club deportivo de fútbol. No hay una relación de causa y efecto que garantice que en uno u otro lugar existen delincuentes o terroristas. Incluso en aquellas mezquitas subvencionadas por países terceros como Arabia Saudí y en el que la corriente que se sigue es el wahabismo o salafismo, no queda acreditada en la doctrina wahabí-salafista ninguna invitación a la violencia terrorista contra occidente, si bien se puede hallar un discurso de odio intra-musulmán (anti-chiita) que podría justificar cierta violencia sectaria, y que está muy condicionado por el conflicto en Oriente Medio y el pulso entre Irán y las monarquías del Golfo.

El terrorismo es una actividad delictiva que requiere de una organización que actúe bajo el más absoluto secreto y discreción, y ahí la mezquita no es el lugar idóneo para ello.

No es cierto que el Islam incite al odio. Parafraseando a Adnan Ibrahim, ¿cómo puede una religión llamada Islam ser violenta, si el Islam es la paz, derivado del verbo “salima” (estar en paz)?. El saludo de los musulmanes hacia todo el mundo es “la paz sea contigo”. La gente dice que el Corán llama a la violencia y articula un discurso de odio. Es absolutamente falso. Sólo promueve la guerra defensiva, no una guerra de rapiña para proveerse de rehenes con los que comerciar, ni una guerra religiosa. El Corán lo dice claramente.

Ibrahim Miguel Ángel, de Musulmanes contra la Islamofobia

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Congreso de Salud y Educación Intercultural #Almería @eduhem2016 @ualmeria

Posted by Dr. Fernando Plaza en 18 mayo, 2016

El grupo de investigación HUM665 de Investigación y evaluación de la educación intercultural de la Universidad de Almería del que formo parte os invitamos al VII Congreso de Educación intercultural, TICS, EDUCACIÓN Y SALUD EN UN MUNDO TRANSCULTURAL, que se celebrará del 15 al 17 de Junio de 2016, en la Universidad de Almería. INFÓRMATE AQUÍ.

DECLARADO DE INTERÉS CIENTÍFICO-SANITARIO POR LA CONSEJERÍA DE SALUD DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

Congreso

Esta séptima edición del congreso tiene como objetivo generar un espacio de reflexión y análisis el papel de las nuevas tecnologías, mejora de las telecomunicaciones y el aumento de las migraciones globales, como fenómenos característicos de la Globalización, y su impacto sobre aspectos educativos y socio-sanitarios. El carácter multidisciplinar de la temática, abre la participación a investigadores, profesionales, estudiantes, administraciones y entidades interesadas en participar en este espacio de encuentro e intercambio.

También os recordamos que se pueden presentar trabajos científicos para publicar en la revista Procedia Social and Behavioral Sciences. Os dejamos el enlace de la edición anterior donde se publicaron los trabajos de los congresitas.

 

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Si no tomamos de nuevo las calles no será suficiente con tomar las instituciones ‪#‎15M‬ #GlobalDebout

Posted by Dr. Fernando Plaza en 10 mayo, 2016

Llega otro #15M, volvemos a recordar las ilusiones que nacieron en las plazas, la indignación que tomó la calle y gritó que NO NOS REPRESENTAN. Cinco años después no hemos recuperado los Derechos perdidos, la movilización social ha ido suavizándose con tanta convocatoria electoral. Al final nos hemos creído que ganando las instituciones recuperaremos Nuestro Futuro, y volvemos a tener esperanza con con Frente que gane las elecciones del 26J y gobierne para la Gente.

No nos engañemos, Si no tomamos de nuevo las calles y las plazas, no será suficiente con tomar las instituciones. FELIZ ‪#‎15M‬

Spanish Revolution Video: Eduardo Galeano: “El derecho al delirio”.

 

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Encuentro Internacional de #InvestigaciónEnCuidados #Enfermería @Investenisciii

Posted by Dr. Fernando Plaza en 5 mayo, 2016

Ya se pueden presentar comunicaciones al XX Encuentro Internacional de Investigación en Cuidados que se celebrará en A Coruña del 15 al 18 de Noviembre de 2016. Tienes toda la información AQUÍ.

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El pasado 27 d abril tuvo lugar en Madrid la reunión anual del Grupo Investén-isciii (Unidad de Investigación en Cuidados de Salud del Instituto de Salud Carlos III  y Comisión Consultora 2016 de la que formo parte desde 2014.

En la reunión se nos informó de la evolución de las actividades planificadas para el año 2015 y se ultimó la preparación del XX Encuentro Internacional de Investigación en Cuidados, uno de los congresos más importantes de investigación enfermera que se hacen en España. Este año contará con la presencia de Linda H Aiken.

No te lo puedes perder. Nos vemos en A Coruña.

 

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Matrimonio con menores, desmontando mitos islamófobos

Posted by Dr. Fernando Plaza en 17 abril, 2016

Vivimos en una sociedad plural, multicultural, en la que muchos prefieren fomentar el odio a la cultura del otro y alimentar mitos falsos que sólo dificultan la convivencia. Yo apuesto por construir una sociedad intercultural, para ello tendremos que trabajar activamente por desmontar los estereotipos erróneos y los falsos mitos. En este artículo publicado en Diario 16 su autor,  M. Laure Rodríguez , desmonta el falso mito de los matrimonios generalizados de niñas en el mundo musulmán.

matrimonio-menores.001-696x522Es recurrente la asociación entre matrimonio de menores con el Islam, como si esa verdad irrefutable validase el rechazo al hecho islámico y en consecuencia la falta de cumplimiento de derechos para la población musulmana en espacios occidentales.

Por activa y por pasiva se reproducen noticias de la menor de 8 años en Yemen que fallece en su noche de bodas, o la recurrente imagen de la masiva celebración de niñas-novias con varones adultos en Palestina. También estos días se reproducía la noticia de la lucha que en Malaui está realizando la jefa del distrito de Dedza, Theresa Kachindamoto para combatir los matrimonios de menores, recordando (indirectamente) una vez más que esta realidad se produce en espacios musulmanes.

Y así, como “allí” se cometen estas barbaridades, “aquí” se señalan con un dedo inquisidor que culpa a las propias musulmanas de estas aberraciones. Las responsabiliza por seguir esa “fe” que permite un acto salvaje sobre el cuerpo de niñas… Como si en este país no existiesen varones que gustasen de consumir sexo con menores. Como si la atrocidad de violar a una menor en una noche de bodas o en la cama de un “burdel” entendiese de fronteras. Como si las comparaciones sirviesen de algo.

Parece que no sirven de mucho las señales que advierten que se trata de bulos que vienen a alimentar los discursos de odio hacia el Islam. En el imaginario colectivo subyace aun la idea errónea que cree que en los países “musulmanes” se permite el matrimonio con menores. Nada más lejos de la realidad.

Si se hace un barrido por las distintas legislaciones de los países miembros de la Organización Islámica de Cooperación (OIC) se puede afirmar sin titubeos que la mayoría de las distintas jurisprudencias protegen a las menores de edad. Así ocurre en el 71% de estos países en los que se regulan las uniones a partir de los 18 años. En 24 economías la edad para que las mujeres puedan contraer matrimonio está fijada en 18 años. Este es el caso de Malaui. Para Argelia son 19 años y 20 en Burkina Faso. En ocho países la edad mínima legal para las mujeres se establece en 21 años. En todos ellos varones y mujeres tienen fijada la misma edad mínima para casarse, salvo en Bangladesh que fija en 21 años para el varón y 18 para la mujer.

En 11 países se permite la unión con mujeres menores de 18 años. Irán es el país que marca la edad más baja, con 13 años. En 4 países se legaliza el matrimonio de mujeres con 15 años, mientras que en 4 se señala en 16 años y 17 en otros dos. En tres economías no se mencionan en las legislaciones la edad mínima para contraer matrimonio, estos son Sudán, Arabia Saudí y Líbano.

Dicho de otro modo. Queda demostrado que en la mayor parte de los países musulmanes las mujeres pueden casarse legalmente a partir de los 18 años, no antes. O que en 6 países se llega hasta los 16 años, como en el caso español que desde el año pasado se subió la edad mínima legal para contraer nupcias de 14 a 16. Aunque tener fijada una edad mínima no es sinónimo de que en la práctica sea un fenómeno generalizado, sino que busca proteger a las niñas de costumbres locales, aunque sean excepciones en el conjunto de la sociedad.

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